.: Síntesis sobre la homosexualidad.

Cada vez que se habla de homosexualidad empieza un gran debate. Como en muchos otros aspectos que rigen la vida del ser humano, la verdad sobre la homosexualidad tiende a manipularse de acuerdo a los intereses de los diferentes sectores de nuestra sociedad, de la época, del lugar y situación específica que enmarque la emisión del concepto.

Los grupos de opiniones están divididos en dos grandes bandos: Los "malos", quienes se hacen llamar así mismos "gays" y quienes promueven a la homosexualidad como una orientación sexual perfectamente aceptable; por otro lado, están los "buenos", para quienes homosexualidad es sinónimo de maldad, degeneración y enfermedad.

Esta página es el resultado de analizar las hipótesis y tesis de uno y otro bando, para finalmente llegar a la síntesis. Conozco en profundidad ambos bandos porque a ambos en algún momento de mi vida pertenecí. Los conozco porqué nací homosexual (según los "malos").

Los "malos" dicen que se nace homosexual; es decir que la orientación es innata. Por tanto, un homosexual nada debe hacer para cambiar su orientación, excepto aprender a aceptarse. Debo decir que el grupo de los "malos" en realidad es el más poderoso; pues esta es la versión oficial de la ciencia con respecto a la homosexualidad y es posible que su propia visión de la misma concuerde con la de esta mafia. Si usted es un joven en busca de ayuda y desesperado decide visitar a un profesional médico, un psicólogo, psiquiatra, etc. Es muy posible que se le oriente la "terapia de afirmación gay": "Usted no tiene ningún problema, su único problema es que usted no se acepta".

Los "buenos"; por su parte, yo creo que inspirados en valores morales y religiosos, afirman que la homosexualidad no es una orientación sexual sino una neurosis. Para ellos, un homosexual puede sanar. De hecho, existe un grupo élite de científicos en el mundo que apoyan estas afirmaciones y que promueven la "terapia reparativa de la homosexualidad". Hablan del cambio a través de la sanación de profundas heridas emocionales causadas en la infancia y adolescencia. Por supuesto, para este grupo, un homosexual no nace, sino que se hace.

Analizando ambas posiciones, tesis y antitesis, investigando a fondo y vivenciando en mi propia vida lo que ambos bando promulgan, he de pasar a la síntesis:

  1. No se nace homosexual, pero si se nace con predisposición para volverse uno; por ejemplo, nadie nace homosexual, pero sí, excesivamente sensible.

  2. Existen causas más allá del entendimiento humano, que determinan esta predisposición a nacer así. ¿alguna vez te has preguntado por qué si Dios es justo todos no nacemos en iguales circunstancias? Yo estoy convencido de qué más allá de lo que nuestro pobre razonamiento pueda alcanzar, Dios gobierna la vida de los seres humanos a través de lo que los orientales llaman la ley del karma. Según esta ley, los homosexuales han causado mucho daño emocional en vidas anteriores y es por eso que todo en sus vidas se ha dado para que sean homosexuales. Los donjuanes y casanovas de vidas anteriores son hoy homosexuales. Por tanto, si alguien en realidad quiere dejar de ser homosexual, debe pagar el karma, con mucho amor desinteresado a sus semejantes, para ser asistido.

  3. El estilo de vida "gay" es en realidad muy perjudicial. No creo que nadie que haya vivido como gay y que sea un poco sensato pueda refutar esta afirmación. Es un estilo de vida en el que nunca sé es feliz. Siempre se está en la búsqueda de ese ser que nos puede complementar, un ser que nunca encontramos...

  4. Es fácil que un "gay", motivado por el dolor de las experiencias en este mundo de lujuria y lascivia, decida pasarse al bando de los "buenos". Y de la noche a la mañana, argumentando que Dios le ha liberado, se declare ex-gay (curado). ¡No les creo! Conozco muchos testimonios y anti-testimonios de sujetos que estuvieron en el bando de los "buenos" y ahora vuelven con el rabo entre las piernas al bando de los "malos".

  5. Nadie está obligado a llevar una vida homosexual porque en realidad, es posible dejarla atrás. Es posible vivir una vida heterosexual feliz y plena. Pero se necesita un trabajo serio sobre sí mismo y la intervención Divina (enunciado 2).

Esto es lo que he vivenciado en mi propia vida. No es mi interés atacar a ninguno de los dos bandos. Lo único que deseo es que la luz de la verdad ilumine a todos los que hoy, como yo, estamos buscando respuestas.